Flugzeugtrger in der
Landschaft
1964
MONUMENTO CONTINUO (SUPERSTUDIO) CORTESÍA DE NATALINI ARCHITECTTI
Fotomontaje
Portaaviones en el paisaje, responde al modo de Hollein de armonizar la geometría y la naturaleza. Su relación a veces sucede por colisión. Asume el conflicto como forma de integración. Este collage muestra, además el juego de escalas, el contraste del objeto descontextualizado, que evidencia la potencia perceptiva de las superestructuras sobre el territorio. Su forma de hacer arte era el futuro.
Continuous Monument
1969
Fotomontaje
Superstudio fue fundada en 1966 por dos radicales – Adolfo Natalini y Cristiano Toraldo di Francia – que se conocieron en su etapa de estudiantes de arquitectura en la Universidad de Florencia. Más tarde, se les unirían Alessandro y Roberto Magris y Piero Frassinelli. La relación del grupo con Florencia, en donde sus cinco miembros continuaron viviendo tras su licenciatura, ha sido fundamental para su trabajo. "Corresponde al diseñador intentar reevaluar su papel dentro de la pesadilla que él mismo ha contribuido a concebir, volver a recorrer ese proceso histórico que puso patas arriba todas las esperanzas", declaró Toraldo di Francia. "Y en Italia, Florencia, una ciudad en la que esas contradicciones se han vuelto muy evidentes (en el instante mismo en el que corremos las cortinas de un pasado míticamente falseado) representa un símbolo histórico".
Con todo, el tema central de la agenda de Superstudio durante los doce años siguientes sería su desilusión con los ideales de la modernidad que habían dominado la arquitectura y el diseño desde los inicios del siglo XX. En otro tiempo algo fresco y dinámico, a fines de los sesenta la modernidad alcanzó una situación de parálisis intelectual. Más que contemplar despreocupadamente la arquitectura como una fuerza benéfica, los componentes de Superstudio la consideran responsable de haber agravado los problemas sociales y medioambientales del mundo. Idénticamente pesimistas en cuanto a la política, el grupo ha desarrollado unos visionarios escenarios en forma de fotomontajes, bocetos, collages y storyboards de una nueva cultura "Anti-Diseño", en la que todas las personas cuentan con un espacio, modesto pero funcional, en el que vivir libres de objetos superfluos".
Apuntaron hacía una interacción del ser humano con su entorno más directa. Relación que vuelve a aflorar en la actualidad, pero, con unas connotaciones, menos hippies y utilitaristas, más especuladoras y basadas en la venta de lujo y exclusividad. Monumento continuo debería haber abarcado toda la Tierra en una única estructura. En Nueva York, por ejemplo, una superestructura enlaza el río Hudson y la extremidad de la península que conecta Brooklyn con Nueva Jersey. Una estructura que contiene los rascacielos de Manhatan, el resto es Central Park. Desde la bahía vemos Nueva York transformada por el Monumento Continuo en una gran plataforma que refleja las nubes o cielo.