El prestigioso artista holandés dará la conferencia “Silencio, el paisaje del postmodernismo” en el Centro de Arte La Recova, Santa Cruz de Tenerife, el 27 de abril a las 19.00 horas
23 de abril de 2009. Santa Cruz de Tenerife. El próximo lunes 27 de abril, a las 19.00 horas, en el Centro de Arte La Recova el prestigioso artista holandés Rob Scholte impartirá una conferencia que lleva por título “Silencio, el paisaje del postmodernismo”, en la que este artista vinculado al arte conceptual figurativo defenderá el silencio como condición necesaria en la creación del paraíso y hablará, entre otros temas, sobre cómo lo postmoderno ha pasado de ser vanguardia a fenómeno de masas bajo la influencia de Warhol. Además, abordará otros aspectos que atañen al arte como la cuestión de si el diseño gráfico puede ser una obra artística y, si no lo es, surge entonces la pregunta de si esta disciplina puede ser de dominio público.
Asimismo, tratará el ámbito publicitario y el papel que ejerce Internet en la dicotomía información/desinformación, y sobre cómo la violencia y el dinero se han convertido en un nuevo poder a tener en cuenta en el mundo actual.
Rob Scholte nació en 1958 en Ámsterdam (Holanda) e inició sus estudios de pintura en 1977 en la Rietveld Akademie de Ámsterdam, época en la que estuvo influenciado por Marcel Duchamp, a quien consideraba el nuevo Leonardo Da Vinci. Cinco años después inauguró su primera exposición individual en la sala Rom 87, lo que le sirvió de lanzamiento para hacer su incursión en galerías de Europa y Japón. Amante de las obras en grandes formatos, utiliza pinceles y sus propias manos para ejecutar sus cuadros, si bien últimamente ha aplicado la tecnología informática para escanear elementos de la vida cotidiana para luego someterlos a su propia creación artística.
Desde 1993 es profesor de Arte en la Universidad de Gesmthochshule (Kassel, Alemania) y entre sus grandes obras destaca la decoración del interior de una réplica del Palacio de la Reina de Ámsterdam, en la que invirtió unos cuatro años de trabajo para ejecutar los casi mil metros cuadrados de frescos. Pintó un mural de 150 metros cuadrados para el Hotel Escuela en Santa Cruz de Tenerife y otro, de similares dimensiones, para el Reichstag de Berlín.
Ha participado en numerosas exposiciones individuales y colectivas de diversas ciudades del mundo, sobre todo de las principales capitales europeas.